Certificar estados de ánimo nunca había sido su devoción. Prefería ser observado que molestarse en traducir sentimientos confusos, una putada, sí además estos eran opacos e inteligibles. Un tipo extraño, sí, eso es lo que se decía de él. Sobre todo, él se lo recordaba a si mismo constantemente. Cruzó la calle como levitando las rayas de los pasos de cebra, ¡mierda! distraído olvido sus manías. La inocencia no cuenta, la verdad es tan sólo una posibilidad más y la volubilidad de los sentimientos solamente es una injerencia innata.
¿Habrá restablecimiento del caos? Quizá mañana
1 comentarios:
Y hoy he hecho mi visita 2000 (vaya ni que fuera la administradora, escritora y lectora de este blog) y curiosamente, llamalo casualidad o lo perra que es la vida... mi "estado de ánimo" this night... "prónostico reservado"
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