Es difícil darnos cuenta que diariamente no estamos cuando se nos necesitaba.Grita con fuerzas, a la desesperada.
Porque están las guerras dialécticas, las guerras contra las añoranzas, los celos antecesores de las batallas.
Con nuestros sentimientos podremos hacer un gran manojo de hierbas. Sabrían a Hierba de San Juan, que sana los corazones de los que ya no están. Podríamos estar constantemente ganándole a la muerte y al final del día perder el latiguillo de la conquista.
Y eso que Edu salió temprano de casa.
Desde hacía tiempo sólo quería acostarse para poder salir pronto de casa y dejar atrás todo lo que allí adentro había. No entendía, ni cómo ni porqué, aquella chica morena y de tez blanca y sonrosada que le había enamorado antaño ahora le catapultaba a una huida sin fin. Sigilos en sus pensamientos sensación de blandiblu con sabor a alfalfa. Y es que no se había enamorado de otra, ni siquiera se había desenamorado de ella. Pero sólo encontraba su paz interior en el silencio y el vacío de la silla que le miraba a la espera de ser ocupada. Sólo su mente, intentado averiguar que le ocurría, ya le mantenía ocioso buena parte del día.
Los diálogos cada vez eran más efímeros, y Nuria tampoco ponía mucho de su parte. Dios cuando dejamos de divertirnos, se reprochaba mudamente Edu. Eran una pareja modélica, al menos ha vista de todos, quizá de todos menos de ellos mismos. Quizá sus sentimientos estaban en stand back, pero ciertamente no sentía nada que no fuera la paz y el sosiego de la soledad. Edu no sabía que cambios deseaba, pero los esperaba ansiosamente.
2 comentarios:
Valla, no escribiste nada en agosto, ahora agosto quedara siempre omitido, a menos que lo salves del recondito olvido, el no tuvo la culpa fueron los deberes, pero el debia a haber aparecido,(ya que llevabas todos los meses al menos un escrito) orden de prioridades lose, no dijo presente cuando debio haberlo dicho. Ahora casi muere septiembre, por favor haz algo postumo por agosto, y salva a septiembre que faltan tres dias para su ejecucion, soy yo el visitante 2333, o eso espero haber visto.
Hola Daniel, gracias por escribirme y hacerme un poquito más responsable de mi "dejadez veraniega" porque,la verdad, tus palabras me sirven como revulsivo. Voy a dejarte un último septiembre antes de que llegue su ejecución, con la promesa de que habrá un agosto aunque sea un "falso agosto".
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