martes 15 de marzo de 2011

Conciliaciones

Ansiaba tanta estabilidad que al final lo estable le acabo matando. Matando por asfixia.
Aspiraba con la conciliación de la contradicción. Y en que quienes la conocían, o pretendían hacerlo, supieran que sus sies en múltiples ocasiones no eran afirmaciones.
Cada vez que se sentía triste sus varios xof comenzaban a sonar, decía que con esa selección musical, podía explotar con más intensidad sus sentimientos. Pensaba que los momentos se podían contar en instantes. Y que su intransigencia y fanatismo era transformable.
Pasó de 140 a 110 y ahora se sentía más rápida y libre. Sabía reconocer el terror del miedo y discernir entre sus mentiras y verdades. Era de espíritu noble aunque terrenalmente irascible. Y, como conciliar era su intención.. Concilió un sueño que se hizo eterno.




1 comentarios:

Desi dijo...

Precioso. Supongo que refleja esos momentos de bajón emocional total en que muchos solo ven la calma en el sueño eterno. Por suerte, los bajones suben, aunque lamentablemente, hay quien los perpetúe. Noble pero terrenalmente irascible... qué antítesis, ¿no? Que quizá no deje de ser una buena complementación...En fin, besos!